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COMO LLEGAR A SER UN BUEN LUDÓPATA (PEQUEÑO HOMENAJE A JAY HALEY)

A continuación presentamos una pequeña guia para conseguir llegar a tener un gran problema con el juego, y pasar a engrosar las tasas de prevalencia de Ludopatía.

El convertirse en ludópata no es sencillo, requiere de mucha dedicación, esfuerzo, tiempo y sobre todo mucho dinero. Además, el poder estar en lo alto del ranking requiere también un esfuerzo por parte de las familias, amigos y conocidos, ya que sin su ayuda, puede llegarse alto, pero nunca estar en la cabeza de la lista.
A continuación presentamos una serie de consejos para los aspirantes a ludópatas y para sus familias. Siguiéndolos fielmente te prometo que en poco tiempo tu vida cambiará de tal manera que llegarás a no conocer tu reflejo en el espejo.
Consejos para el aspirante
  1. Nunca jueges prefijando un límite. El fijarte previamente un límite de dinero que estás dispuesto a arriesgar, solo conseguirá convertir el juego en algo aburrido, y no conseguiras en ningún momento esa sensación de liberación y descontrol que persigues. Además de esta manera el tiempo que puedes estar jugando te parecerá poco y limitado. En caso de no quedarte más remedio, fíjate un límite alto o márcate un rango amplio de cantidades, es posible que de esta manera estes mas a gusto y llegues mas lejos ese día.
  2. Procura centrarte y no olvidar los días en que ganaste jugando. Olvida sistemáticamente los días que pierdas y por supuesto no se te ocurra hacer las cuentas al final de més para saber cuales son tus ganancias o tus pérdidas. De hacer esto, lo más probable es que el objetivo se convierta en algo inalcanzable para ti.
  3. Procura tener accesibles todas tus tarjetas de crédito o débito. De esta forma, entrando y saliendo de las salas de juego para sacar dinero, incrementarás tus números rojos en el banco, con lo que aunque no estés jugando, tu día a día sera mucho mas entretenido, porque estarás pensando en como recuperar dinero, o como pagarle al banco.
  4. Cuando vayas a jugar, busca una buena justificación, sobre todo para ti mismo, ya que contarte que el juego te apasiona y que por eso has llegado donde estás conseguiria que te desviases del objetivo. Una de las justificaciones que más éxito reportan es que vas a jugar para recuperar el dinero que has perdido, o que vas a solucionar todos los problemas con una buena racha.
  5. Procura que tus familiares NO SE ENTEREN de nada a no ser que no te quede mas remedio. Cuanto antes se enteren antes intentarán desviarte del objetivo. Se pondrá muy pesados, y dirán que quieren ayudarte. En ese caso dales largas, diles a todo que si, miente, ve a un profesional si es necesario y cuentale una historia de arrepentimiento (esto suele ser muy efectivo, porque tu familia se tranquilizará al pensar que estás en buenas manos).
  6. Este consejo es FUNDAMENTAL. Cuando tengas un problema, estés estresado, o te sientas triste por lo que sea, APROVECHA, ese es el momento idóneo para jugar y jugar, y conseguir encontrarte en otro mundo aunque sea durante una hora. Si haces esto con regularidad llegaras al NIRVANA del juego, a ese momento donde jugando llegas a desconectarte de los problemas que te ha generado jugar. Este es el momento clave donde seguir aplicando sistemáticamente los anteriores consejos.
  7. Un clásico: procura salir de casa con bastante dinero. Si alguna vez alguien te preguntan el motivo, o incluso si alguna vez tu te cuestionas tu propia motivación para hacer algo así, miente y mientete, di que es por si surge cualquier imprevisto, o por si hay que invitar a alguien a café, o porque tienes que cambiar las ruedas del coche. Un buen ludópata sabe a estas alturas la motivación real para hacer esto.
  8. Que tu familia y/o amigos y/o conocidos, acaben financiando ellos tu objetivo, y sobre todo que sufran ellos las consecuencias. De no ser así, alcanzar el objetivo que te has fijado, no será muy divertido, ni siquiera posible. Los modos de conseguir esto son sobre todo plantear realidades penosas pero que generen lástima en los otros. Lo puedes hacer con medias verdades: el coche estropeado y no puedo trabajar, no tengo para la compra, el niño necesita zapatos y este mes no he cobrado. Aunque sea cierto, si añades que ese dinero te lo jugaste, te encontrarás con algunas personas que no te prestarán dinero, ni firmarán avales, si tienen esa información no pertinente.
  9. Un buen aspirante debe de esperar aunque ya no quede esperanza y debe de tener la ilusión de que en cualquier momento la suerte cambie y le favorezca (Aportación de un ludópata ya consagrado, y extraida de "el jugador" de Fedor Dostoievski).

Consejos para familiares y amigos

Si está Ud. leyendo esto, suponemos que se habrá enterado y/o sospechará que su familiar se encuentra en la persecución de un complejo objetivo, que solo se logrará a medio plazo, con su colaboración activa. Le presentamos una serie de consejos que creemos que facilitarán su labor y harán que el objetivo de ser un gran ludópata sea asequible en poco tiempo.

  1. Nunca, repito, nuca, ponga en duda las explicaciones de su familiar. Esto le obligaría a establecer complicados sistemas explicativos para cada cosa inexplicable, lo que haría que parte de sus energías se desviaran del objetivo
  2. Que nunca tenga consecuencias lo que haga. Sonriale, prestele su dinero, e incluso acompañele a jugar. Permítale que se endeude con Ud. y comuníquele que entre familia las deudas no son deudas, debido a la confianza existente.
  3. Redefina términos o permita que el lo haga. Robar, en el ámbito familiar, no es robar, es prestar ya que la intención es devolverlo sin que nadie se entere. Además los errores de cálculo se dan hasta en las grandes empresas.
  4. Que tenga claro, que pase lo que pase, Ud. nunca se va a separar, y se sacrificará por la consecución del objetivo.
  5. De la cara por su familiar que estará muy ocupado trabajándose su futuro.
  6. Muevase Ud. cuando crea que su familiar necesita ayuda. LLame Ud. por teléfono a los profesionales, y preocúpese Ud. por las consecuencias, así le ahorrará preocupaciones a nuestro futuro campeón, que podrían desviarle del objetivo.
  7. Jamás se le ocurra ocuparse de lo suyo, y desautorizar en las cuentas a su familiar, o reestructurar la economía familiar de cualquier forma, ya que eso limitaria las cantidades accesibles para jugar, al dinero que el propio jugador puede conseguir. Si tienen un matrimonio bajo régimen de ganaciales NO SE LE OCURRA hacer separación de bienes, ni nada similar.

Con estos simples consejos y cumpliendo cada uno con su cometido, creo que puedo afirmar sin temor a equivocarme, que se puede llegar a ser el mejor ludópata sobre este planeta u otros donde se puedan hacer apuestas y exista el juego de azar.

Si se les ocurren otros consejos no duden en dejar sus comentarios y procuraremos estudiarlos y añadirlos si es posible.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, mi hermano es ludópata. Durante muchos años intenté disfrazar incluso la enfermedad intentado inyectar dosis de ilusión a mi propio hermano... sin llegar nunca a nada. Hoy a aparecido, después de 3 días en los que había desaparecido (como ya había pasado otras muchas veces... son ya 20 años). Hoy mientras ponía en cuarentena todas sus palabras, he creido que lo mejor era quedarme a un lado y no llevar a mi hermano a un centro donde poder recuparse. De echo estaba asistiendo a sesiones de terapia en una asociación. Hoy por primera vez, y después de 20 años he visto que mi hermano no quiere salir de esta enfermedad. Cae se levanta... y vuelta a lo mismo. Pienso que no debo mover un dedo hasta que no sea mi hermano el que lo solicite. No sé si realmente es el mejor procedimiento... aunque después de tantos años no se me ocurre otro mejor. Espero tus propuestas.

Jesús Castro dijo...

Hola, me parece muy inteligente su nueva posición respecto al problema de su hermano, puesto que sin que el lo asuma como algo propio, no va a haber cambio.
No le niegue su cariño (eso va dentro del hecho de ser hermano) ahora bien, no financie su vida en ninguna forma (de eso es él, absolutamente responsable) esa no es la función de un hermano, le cuente lo que le cuente sobre su situación.
Dentro del "gremio" de "padres", "hermanos", "diabeticos", "enfermos de cancer", "ludópatas"...hay gente excelente, y autenticos sinvergüenzas, y a ambos se les puede reconocer por sus actos.
Un saludo.

Anónimo dijo...

BuENO .
EL TEMA ..
EN SI .
ES -
Q A NOSOTROS NOS SATISFACE .. EL JUEGO .
TANTO COMO PAR OTROS LO PUEDE HACER ..EL SEXO ..ETC ..
ENTONCES ....POR Q NO DEJAR .
NOS TRANQUILOS ..
CON NUESTRO MUNDO ...DESPUES DE TODO LA GENTE MUERE TODOS LOS DIA S..
Y CADA UNO ELIGE PUES LA FORMA ....EN Q S EDESEA MORIR ya mi q nome digan pues q estoy enfermo POR Q ....A LOS .,,.
PSIQUIATRAS ,,.
S ELE S OCURRE CADA ..
COASA .
PARA .ESTABLECER ..
Q SOLO ELLOS TYEEN ..
LA FORMULA MAGICA PARA S E R FELICES .ES O A MI NO ME CONVENCE ..SEGURO CUANDO YA NO DESEE JUGAR MAS ,
PUES DEJARE EL JUEGO POR AHORA QUIERO ..
DESCENDER .
HASTA LO MA SPROFUNDO ..
DE LA DEGRADACION ..
ABYECCION .
ETC TODAS PALBRA S D E MEDICOS ..
Q PREDICAN ...LA FORMA SANA Q SEGUN ELLOS ,.
SE D EBE S EGUIR ...

Jesús Castro dijo...

Totalmente de acuerdo con Ud. Tiene el derecho a hacer con su vida lo que quiera, ahora bién, los que le rodean tambien tienen ese derecho, incluso tienen el derecho a no asistir a su "descenso a los mas profundo".
Un saludo.

Anónimo dijo...

ME GUSTO .ESAT . NOTA DE COMO LLEGAR AS E RUN BUEN LUDOPATA ..
AHORA QUISIERA AGREGAR UNA FRASE Q LEI ,,, EN EL JUGADOR DE DOSTOIEVSKY,,,, OTRO GRAN LUDOPATA ,,,UN JUGADOR DEBE ESPERAR AUNQ UE YA NO QUEDE ESPERANZA.....CREO .
Q A LA LUZ DE UN ESCRITOR ..
ESTA FRASE CONDENSA .. MUY BIEN ..
LA ESCENCIA DEL JUEGOM..
LAILUSION DE Q EN ALGUN MOMMENTO .
LA SUERTE ENTRE COMILLA S,..
VA CAMBIAR ANUESTRO FAVO R..
ME PAREC E Q ES UNN ELEMNETO ESCENCIAL .
ELO AUTOENGAÑO -.

Anónimo dijo...

En en segundo comentario, que a su vez hace referencia al primero de que no va a mover un dedo por su hermano a no ser que éste lo pida, en el caso de una pareja, y ver como el padre se desvive por su hijo, que es lo que más quiere en el mundo. ¿que opción toma la madre de este niño, cuyo padre es ludópata y está en la misma situación que el hermano del que mandó el primer comentario? ¿que pasa con la familia? cuando ya uno está cansado de tirar para adelante como pueda, que debe hacer? ¿tirar la toalla? que ese niño se quede sin su padre? hartos ya de recaidas y recaidas, de que las terapias se las pase por el forro, de tantas mentiras y engaños. Con perdón, ¿que mierda de vida es la de los familiares, sean padres,hermanos, esposas, hijos? da igual. Le das la espalda a esa persona o que? Cuando él quiera rehabilitarse, entonces sí. Es siempre cuando ellos quieran rehabilitarse y punto. Puro egoísmo para todo lo que soporta siempre la familia. Espero que alguien conteste. Gracias.

Jesús Castro dijo...

En respuesta a su comentario transcribo investigación realizada por nuestro centro para un congreso sobre Psicología Familiar, espero que le aporte algo.

"Un modelo de tratamiento en ludopatía. El papel de la familia"

OBJETIVOS
El papel de los familiares del jugador patológico en el tratamiento del trastorno desde la perspectiva
más en uso en la actualidad, especialmente en las asociaciones de autoayuda, se entiende como
el marco que soporta y controla el proceso terapéutico. En este tipo de enfoque se asume que el
jugador no es responsable de sus actos y es víctima de una enfermedad que tiene como único responsable
al juego de azar. En un programa de intervención propuesto por Echeburúa y Baez (1994)
la familia se encargaría de controlarle al jugador el dinero, las tarjetas de crédito, las libretas de ahorro
y los talonarios. Además, durante gran parte del proceso terapéutico algunos familiares tendrían
funciones de coterapeutas. Este es el caso del programa propuesto por Labrador y Fernández
(1998) donde es la familia la administradora de la economía familiar y personal del jugador y a la vez
se erige como la controladora del proceso terapéutico. En el caso de las asociaciones de autoayuda,
que tienen una clara influencia de jugadores anónimos, en la mayoría de los casos la familia se
convierte por un lado en controladora del jugador patológico y a la vez en "sufridora" de los vaivenes
de la enfermedad, especialmente si se tiene en cuenta que en este tipo de grupos la idea de la
ludopatía como una enfermedad crónica incurable es algo que no se cuestiona.
En base a los resultados obtenidos, procedentes de personas que acuden para recibir tratamiento,
extraemos una serie de conclusiones en cuanto a la importancia del ámbito familiar de la persona
que tiene el problema, a la hora de la toma de conciencia y de abordaje del mismo por el propio
afectado. En base a estas conclusiones, pasamos a definir el modelo que empleamos en el Servicio
de Atención a la Ludopatía (SAL) desde hace unos tres años.
METODOLOGÍA
Los datos proceden de cincuenta entrevistados que acuden a consulta psicológica solicitando tratamiento
para su ludopatía. La edad media es de 40,6 años (edades comprendidas entre los 23 y
los 69 años). El 92% son hombres (n=46) y el 8% mujeres (n=4). Se les administró una entrevista
semiestructurada para juego patológico elaborada ad hoc de la cual extraemos los datos pertinen-
556
tes para este estudio, y la adaptación española del cuestionario “South Oaks Gambling Screen”
(SOGS) (Lesieur y Blume, 1987) para juego patológico, del cual extraemos los ítems que aportan
información relevante para nuestros objetivos. La entrevista semiestructurada la administró siempre
leída el mismo entrevistador, y no textualmente (las preguntas que se presentan a continuación indican
la información a indagar). El cuestionario SOGS fue cumplimentado en todos los casos por la
persona que solicitaba terapia.
Las preguntas que se utilizaron de la entrevista semiestructurada pueden verse en la siguiente tabla:
En cuanto al SOGS, los ítems que se emplearon se presentan en la siguiente tabla:
RESULTADOS
Según nuestros datos, en los cincuenta casos analizados, el 95% de las familias conoce el problema
de ludopatía de las personas que acudieron solicitando ayuda. En más de la mitad de los casos
la decisión de buscar ayuda partió del ámbito familiar (el 54%).
Con una historia media de problema de unos 3 años (desde que empiezan los problemas familiares,
sociales, y económicos) es importante señalar que la pareja plantea una separación en el 56%
de los casos analizados, no habiendo tal planteamiento en un 14% de ellos. En el 65% de los casos
la solicitud de separación por parte de la pareja se produce durante el mes previo a la consulta.
El 83% de las personas con el problema, ha ocultado a su familia signos de juego, como boletos
de lotería, resguardos de apuestas, o dinero obtenido jugando, produciéndose discusiones por la
forma de administrar el dinero y su empleo en juego en el 85% de los casos. Además, en el 88%
de los cincuenta casos, se emplea dinero proveniente de la pareja o de los familiares.
Por otra parte, al analizar acontecimientos significativos que hayan ocurrido a la par que el inicio del
último episodio de juego descontrolado, se encontró en que en el 62,5% de los casos había ocurrido
algo de relevancia en el contexto familiar (desde nacimiento de hijos, hasta discusiones con
ellos, pasando por la emancipación, aunque también se dan discusiones y/o alejamiento y defunciones
de familiares cercanos). Estos acontecimientos o algunos aspectos derivados de estos, produjeron
en las personas encuestadas un malestar significativo (estrés).
DISCUSIÓN
A la vista de los resultados expuestos se hace evidente que la familia es un importante motor de
cambio en cuanto a esta adicción. Es, desde luego, la principal promotora en cuanto a consultar
con un profesional de la salud mental. Parece que el jugador sólo abandonará esta conducta en
cuanto sea un problema para él, y esto es así cuando sufre directamente las consecuencias en
aspectos no económicos, ya que el dinero no es sino el medio empleado para implementar la solución.
Solución, en muchos casos, como se puede ver en los datos presentados, a sentimientos de
malestar relacionados con eventos acaecidos en el contexto familiar.
La implicación de lo que decimos es que el juego tiene una funcionalidad muy especial en la vida
del jugador, ya que posiblemente consigue evadirse jugando, con lo cual no tendría sentido el implementar
un tratamiento enfocado exclusivamente a dejar de jugar, sino, de acuerdo con Hand y cols.
(1995), a “tratar” el problema que está en la base del juego excesivo.
Así pues, de situar correctamente ese motor de cambio que puede ser la familia, depende buena
parte de la efectividad de lo que hagamos a la hora de conseguir una toma de conciencia del problema
y del intento de modificación de esta conducta.
A la vista de nuestros datos, parece que la toma de conciencia del problema sólo se produce cuando
la pareja "claudica". Es decir, cuando decide actuar respecto a sus propios intereses y deja en
manos del jugador la decisión de qué hacer en adelante en relación a su propia vida. Si observamos
que una gran parte del dinero que utiliza el jugador también proviene de la familia, parece que
las decisiones a tomar no consisten en que la pareja controle absolutamente todos los recursos
económicos o que tenga que soportar los arranques de humor del jugador/a compulsivo/a, sino al
contrario, velar por sus propios intereses, delimitar sus derechos y/o libertades y consecuentemente
con esto, dejar el espacio que corresponde al otro.
Proponemos el papel de la familia no como método de control y coacción terapéutica, sino como
el más poderoso motor de cambio desde la libertad y la libre adopción de alternativas vitales.
El modelo se adapta a la cada vez más asumida realidad familiar actual, donde cada miembro de la
pareja es libre de continuar o no la relación, y donde entendemos que existe el derecho y el deber
de obrar en libertad respecto a los conflictos que se planteen en el seno familiar.
Con este planteamiento conseguimos, por una parte, que aumente la adhesión al programa por
parte de la persona que presenta el problema y, por otra, que el jugador/a valore en qué medida el
juego es realmente un problema y/o una amenaza para su propia vida al margen de las consecuencias
que recaen en los otros significativos.

CONCLUSIONES
Los datos que hemos obtenido indican la gran importancia que tiene la familia para que las personas
que sufren ludopatía tomen conciencia del problema y traten de encontrar una solución. Sin
embargo, resulta paradójico que los familiares de la persona que sufre ludopatía sólo consiguen lo
que estaban persiguiendo (que el jugador se diera cuenta y que admitiera la existencia de un problema
en relación con la conducta de juego) cuando dan a entender (posiblemente con algo más
que palabras) que le abandonan a su suerte, y que van a comenzar a solucionar los problemas que
pueden controlar, es decir, los que atañen exclusivamente a su propia existencia.
Por tanto, creemos que en base a los resultados expuestos, el éxito de la terapia dependerá en gran
medida de la posición que adopten los familiares de la persona que acude a consulta, ya que parece
que la principal motivación es precisamente solucionar los problemas surgidos en relación a ellos.
Así pues, creemos importante tener esto en cuenta, y reestructurar en lo posible la dinámica familiar,
de forma que cada persona tenga su espacio, y vele por sus propios intereses.
Esto supone desde luego, la no adopción del concepto "enfermedad" para este problema aunque
esta perspectiva tenga varios aspectos, sin duda, ventajosos tanto para la persona que padece el
problema como para la familia: nadie es responsable, no hay culpa, y esto permite afrontar el futuro
desde una nueva perspectiva, partiendo desde cero. Sin embargo los perjuicios son también evidentes:
los responsables de la recuperación son los técnicos, la familia es responsable del cuidado
del enfermo con todo lo que ello supone, y debe afrontar como si de una enfermedad crónica se
tratase, el futuro en compañía del familiar afectado por la ludopatía. En muchos casos, tanto las
prescripciones que realizan los profesionales para evitar el progreso del problema, como las prescripciones
que se realizan en las asociaciones de autoayuda con el mismo fin, suponen cambios de
enorme magnitud en la vida familiar y personal del afectado. El hecho de por ejemplo restringir el
uso de dinero o el control económico del afectado, presentado en muchas ocasiones como requisito
imprescindible para la recuperación, y adoptado el mencionado rol de enfermo, conducen en
ocasiones a situaciones con resultados más dañinos para la salud psíquica y física, que los que se
trataban de evitar. Por fortuna, parece por los índices de abandonos durante incluso la primera
sesión, de determinados programas (22% en la 1ª, 50% en la 2ª y 70% en la 10ª según Stewart y
Brown, 1988) que el adherirse a determinadas "normas" y conceptualizaciones va tan en contra de
la dignidad y naturaleza humanas que sólo las personas muy dispuestas a cualquier cosa con tal de
solucionar el problema (es decir, en situaciones límite) están dispuestas a acoplarse a ello.
En otros casos, la adhesión al tratamiento y la corrección de la conducta duran lo que duran las artificiales
condiciones creadas, y en cuanto la familia confía nuevamente en la persona implicada, se
produce otra vez la recidiva. Lo cual es lógico, si tenemos en cuenta que se ha implicado de tal
forma a la familia y se le ha cargado con tal responsabilidad, que probablemente la percepción del
jugador de que él no tiene nada que ver en lo que le ocurre se haya arraigado aún más si cabe.
Siguiendo a A. Escohotado en la Conferencia Inaugural del I Congreso de ludopatía celebrado en
España, “no confundamos infección con tentación”.
En nuestra concepción del problema asumimos que el jugador juega porque quiere y en ningún
momento hace algo que no quiere hacer, aunque no está bajo la comprensión de por qué juega
excesivamente y de por qué pasa la mayor parte del tiempo pensando en jugar (Castro, 1999).
Así pues, planteándose el juego como solución y no como problema, lo que tratamos de conseguir
es que el jugador abandone el juego como solución y se centre en lo que son sus verdaderos problemas.
Aquí es donde la familia adquiere protagonismo. Proponemos por tanto un funcionamiento
familiar más acorde con la sociedad actual, donde cada miembro de la pareja tiene los mismos derechos
y obligaciones, y donde existe el derecho a desvincularse en caso de que no haya entendimiento
con la otra persona, por la razón que sea.
Entendemos que el tratamiento de los familiares de las personas adictas al juego debe ser totalmente
al margen de su familiar, sin convertirse en "controladores" de la vida del otro. El terapeuta
debe hacer entender a los familiares que por encima de todo su ser querido tiene una serie de derechos
y de libertades (incluido el jugar todo "su" dinero si así lo desea) y que ellos igualmente tienen
otros (incluido el de convivir o no con una persona que hace eso con "su" dinero). Partiendo de esta
perspectiva y entendiendo esta cuestión ambas partes, se sentarán las bases que posibiliten una
toma de decisión por parte de la persona afectada en el sentido de si el juego es realmente un problema
y si quiere tratar de solucionarlo.
En nuestro centro realizamos cada quince días reuniones con los familiares de las personas que
consultan por problemas con la conducta de juego. Este grupo tiene su propio terapeuta que, aunque
comparte información con el terapeuta del grupo de afectados, no facilita información a los
familiares respecto a la marcha de su ser querido. Tanto los familiares como los afectados saben
que no recibirán esa información y que la única motivación para acudir al centro será el interés de
cada uno, en un caso aprender a gestionar el conflicto con el jugador y los propios intereses, y en
el otro, conseguir entender el porqué de la adicción y tratar de superarla.
Así pues, creemos que con nuestra forma de situar el papel de la familia en el contexto del tratamiento
de la ludopatía conseguimos aprovechar de forma determinante el "impulso" con el que ya
viene la persona a consulta, para conseguir que se plantee hasta qué punto el juego es un problema
real en su vida o no. En cualquier caso, creemos necesario que se realice una reestructuración
en el ámbito familiar especialmente en relación a aspectos económicos y de libertades y responsabilidades
individuales, ya que en algunos casos los tratamientos de la conducta de juego excesivo,
en relación a la familia, parecen perseguir por encima de todo la supervivencia del ente familiar, por
encima incluso del bienestar de cada uno de los individuos que lo forman.

Autores:
Vanesa Castro Rodríguez
Psicóloga. Miembro del Servicio de Atención
a la Ludopatía de Santa Cruz de Tenerife
María José Afonso Rodríguez
Psicóloga de Familia del Servicio de Atención
a la Ludopatía de Santa Cruz de Tenerife.
Especialista en Psicología Clínica y Laboral
Jesús Castro Rodríguez
Psicólogo. Director del Servicio de Atención
a la Ludopatía de Santa Cruz de Tenerife
y fundador del mismo

Anónimo dijo...

Hola, mi pareja tiene 21 años, igual que yo, y tiene serios problemas con el juego, más concretamente con las maquinas "tragaperras". Siempre tiene problemas para llegar a fin de mes, tiene deudas en el banco... y yo ya no sé qué puedo hacer por él. Él reconoce su enfermedad, hemos tenido muchas discusiones por ese tema; pero ahora, en vista de que discutiendo no consigo nada sino que me mienta, he intentado ofrecerle mi confianza y no enfadarme tanto cuando juega; pero veo que también es inútil; porque pasan unos días y siempre vuelve a jugar. ¿Qué hago?

Jesús Castro dijo...

Hola. La pregunta no es que puede hacer por él, la pregunta es que puede hacer por Ud. misma.
Nadie puede obligarlo a él a parar de hacer eso con su dinero, ahora bien, nadie la obliga a Ud. a convivir con alguien que hace eso con su dinero. Normalmente el planteamiento de cambio se produce cuando se puede perder algo más que dinero.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Acabamos de descubrir que mi hermano (50 años, viudo desde hace 2 años, 2 hijos 1 mayor de edad, otro menor, en desempleo desde hace 1 año), ha ido engordando una deuda bestial, con casi toda seguridad a causa del juego, pues se le han escapado de su control, algunos apuntes en la tarjeta con el concepto "salon de juego tal". El único patrimonio que tienen es la casa familiar. ¿podemos hacer los hermanos alguna acción legal rápida para proteger esta propiedad que en un 50% es de nuestros sobrinos?. Y además, ellos viven en madrid, nosotros los hermanos en sevilla ¿se pueden coordinar varias asociaciones de distintas ciudades para así tener información de como evoluciona su tratamiento en el caso de que acepte recibirlo?.
Muchas gracias

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Depende. Si están en ganaciales lo tienen muy complicado. Consulten con un abogado a ver si sería posible que solicitaran la declaración de incapacidad.
Saludos y disculpen la tardanza en contestar.